lunes, 15 de febrero de 2021

La fábrica de vidrio de La Trinidad puede resistir otras riadas

El Tamarguillo se encargaba de cambiar el aspecto de la avenida Miraflores cada ciertos años, convertida en un rio por el que navegaban las barcas de la plaza de España invitaba a soñar con trasladarnos a otro lugar. La estampa de las fábricas de corcho "Armstrong" (no se si está bien escrito) y la de vidrio de La Trinidad dentro del agua era un espectáculo para los chiquillos que, alguna vez, nos atrevimos a rodear el nuevo río y descubrir, en una aventura maravillosa, como quedaba la gran avenida-rio con multitud de trozos de corcho flotando, entrando y saliendo por las puertas abiertas de casas de vecinos y las fábricas sin obreros.

 
Si la parte de los pisos del barrio del Retiro Obrero, las primeras manzanas de la avenida Miraflores con sus almacenes, fábrica de hilados, cocheras y la fábrica de vidrio de la Trinidad pudieron con el pequeño pero furioso Tamarguillo que atacaba con la fuerza del agua terrosa, cómo no va poder resistir a la piqueta del no menos furioso especulador de turno.